Un reporte del diario The Guardian asegura que el Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) de Reino Unido almacenó información personal de miles de pacientes en servidores de Google (fuera de la Unión Europea) y que, además, existen indicios de que ésta se compartió con investigadores y compañías privadas.
Entre los datos de los afectados figuran nombres, domicilios, teléfonos e historiales clínicos, principalmente. Se sabe que los archivos fueron alojados y procesados en la herramienta de análisis estadísticos BigQuery, también de Google, por PA Consulting; se ignora si la firma compró la información directamente al NHS.
El Parlamento, diversas organizaciones civiles y los ciudadanos de Reino Unido cuestionaron a la dependencia acerca del volumen de información comprometida y las razones por las que dicha situación se permitió.
Por otra parte, PA Consulting indició que usó los archivos para producir mapas de datos interactivos, con lo que reconoció su responsabilidad en el caso. The Independent vislumbra un panorama peor: la información de los pacientes fue vendida para mostrar anuncios a los grupos correctos en redes sociales.
La situación es investigada por el Centro de Información del Cuidado Social y de la Salud de Reino Unido (HSCIC, de acuerdo con su denominación original).