
Demostrar esa intención en este caso no será nada fácil, si tenemos en cuenta que la Galaxy Camera fue un gran ejemplo de cámara Android. Pero al menos para la nueva edición del concepto la compañía coreana ofrece interesantes innovaciones. La primera y más exótica es Selfie Alarm, una herramienta que, como su nombre lo dice, ayuda a tomar el autorretrato perfecto, ya que te avisa el momento exacto en que debes apretar el disparador, cuando tu rostro se muestra completo frente a la lente. Tú defines la zona de la imagen en que quieres aparecer y después de que la cámara hace su trabajo, puedes escoger la mejor de 3 fotos.
Sobre la misma línea de asistencia de software, el Galaxy K ofrece Pro Suggest, una modalidad que sugiere configuraciones de escena para ajustarse a los niveles de iluminación del lugar y hasta aplica algunos filtros, si es que así lo deseas, todo de manera automática. Hablando de condiciones de luz, este equipo cuenta con un sensor CMOS de 1/2.3" que por su aceptable tamaño (el promedio de una cámara compacta convencional) genera imágenes libres de ruido aún cuando el lugar es un tanto oscuro.
Respecto a las especificaciones técnicas, Galaxy K cuenta con un sistema de zoom óptico equivalente a 24-200 mm que mantiene un focal constante de f/3.1, además de producir imágenes de 20.7 megapixeles. Dado que este teléfono es una variación del Galaxy S5, toma prestada la estética de cubierta plastificada con textura, pero fuera de la apariencia general ambos dispositivos son distintos en dimensiones, potencia y peso. Así, este nuevo Galaxy tiene un espesor de 20.2 mm, su pantalla AMOLED es de 4.8" con resolución a 720p y de procesador cuenta con un Snapdragon 800 de 4 núcleos a 1.3 GHz, que se complementa con 2 GB en RAM.
Samsung no dio fecha ni precio de lanzamiento para el Galaxy K y tampoco indicó en qué regiones se distribuirá primero, así que sólo queda esperar un anuncio posterior.