Después de imágenes filtradas de su cuerpo y su interfaz, poco a poco se van agotando los datos no oficiales del dispositivo. Como se especulaba desde el inicio, parece que Nokia X será de gama media/baja, debido a sus componentes.
Lo primero: poseerá un procesador Qualcomm Snapdragon de 2 núcleos, a 1 GHz. Su pantalla será de 4 pulgadas, con una resolución de 800 × 480 pixeles, tendrá 512 megas en memoria RAM y 4 GB de almacenamiento interno, con opción a usar una ranura microSD para expandirla.
No suena impresionante, si tenemos en cuenta, además, que correrá Android y no Windows Phone y que el sistema operativo de Google es más demandante que el de Microsoft. Por otro lado, parece que en la mejor tradición de Nokia, el X llegará en 6 colores distintos.
Parece que ya lo único que nos falta saber es el precio y en cuáles regiones se venderá, además de la estrategia de Nokia, que podría estar apostando por sustituir los teléfonos de gama más baja, a menudo considerados “desechables”, por la línea X con Android.