
Aunque esta nueva propuesta tiene mucha similitud con Secret, el enfoque es distinto, pues a pesar de que el anonimato es una alternativa, la idea es que las personas puedan expresar su identidad mediante lo que comparten y, a decir verdad, la ventaja es que esa personalidad puede cambiar de una sala de chat a otra. Así, la dinámica es muy sencilla, basta que un usuario inicie una habitación virtual, defina los parámetros de uso y comience a enviar invitaciones. El problema, en todo caso, es que para acceder a una sala de chat hay que utilizar un código QR, el cual puede activarse a partir de una imagen previamente almacenada en el dispositivo o escanearse directamente con la cámara del teléfono.
De acuerdo con Josh Miller, el director del proyecto, Rooms usa el sistema tan flexible de los foros y le da un nuevo propósito, al hacer que cada tema sea muy fácil de encontrar. Además, la interfaz promete ser muy amigable y brindar muchas opciones de personalización. Si bien por ahora el concepto no es tan sofisticado, los representantes de Facebook señalan que seguirán mejorando la funcionalidad para que Rooms se convierta en una red social independiente. Que por cierto, no hace falta tener una cuenta en Facebook y tampoco es necesario vincular la lista de contactos del teléfono.