¿Tenemos que comenzar a alarmarnos? Todavía no, porque ese fenómeno existe desde hace décadas, cuando los procesos robóticos comenzaron a ayudar en la manufactura de casi todo lo que usamos hoy día, pero es un hecho que algunas cosas en el contexto socioeconómico tienen que cambiar, porque al final sí habrá un incremento en el desempleo. Y es que no todos los países están preparados para la transición. En China ya de por sí la mano de obra es muy barata y con esto la situación podría hacerse aún más complicada.
"Si queremos prevenir el peor escenario – cambio tecnológico acompañado de falta de talento, desempleo masivo y una creciente desigualdad – será fundamental reentrenar a los trabajadores y asignarles nuevas tareas."
Para llegar a esas cifras, los autores del estudio —entre los que están Klaus Schwab, el fundador del Foro Mundial de Economía— analizaron los datos de 15 economías de muy diferentes niveles, como Alemania, China, Estados Unidos, Francia y México, así como las estadísticas de 1900 millones de trabajadores (65% de la fuerza laboral actual del mundo). Los expertos dicen que llegar a ese contexto es inevitable, ante la necesidad de las empresas de suplir líneas de producción cada vez más exigentes, pero que hay una esperanza para la sociedad: capacitar a los empleados para que hagan tareas más complejas, las cuales no pueden ser desempeñadas por robots.
Por supuesto no es la primera vez que se ilustra un escenario tan dramático para el futuro. Otro estudio previo dice que 30% de los empleos será ocupados para 2025 y, por otra parte, los genios de nuestra era, como Stephen Hawking y Elon Musk, creen que las inteligencias artificiales sobrepasarán a los humanos dentro de los próximos 100 años. Tal vez la clave está en hacer que los robots se integren a nuestra identidad, aunque… eso llevaría al inminente sexo con robots —ya hay un movimiento que se opone a eso—.