Me declaro culpable: siempre estoy viendo la pantalla de mi celular. La realidad es que recibo muchos correos, mensajes por Line, por WhatsApp y sí, cometo el que parece uno de los más grandes pecados en estos días de corrección política extrema, tomo fotografías a mi comida para compartirlas en Instagram. Un restaurante en Israel pretende terminar con ese tipo de prácticas.
Jawdat Ibrahim, dueño de Abu Ghosh, que se encuentra en un pueblo cercano a Jerusalén, dice que la experiencia de salir a cenar se ha deteriorado. El descuento que ofrece, que es de un sorprendente 50% sobre la cuenta si los comensales apagan su smartphone, le ha traído pérdidas, ya que muchos de los clientes lo han aprovechado.
A pesar de las apariencias, esta medida no es un caso de odio a la tecnología, sino un intento de recobrar el aspecto social de salir a comer. Lo que quiere lograr Ibrahim es que la gente recupere el gusto por charlar e interactuar con las personas que tiene enfrente. El restaurante, fundado en 1993, fue establecido a partir de una pequeña fortuna obtenida por Ibrahim mientras vivía en Estados Unidos, cuando ganó $23 MDD en la lotería.
Este tipo de reglas se han vuelto cada vez más habituales. Muchos restaurantes en Nueva York, por ejemplo, prohíben de manera terminante tomar fotografías a la comida, aunque no ofrecen ningún descuento.
¿Ustedes han tenido problemas de socialización debido al uso de su smartphone?