El procedimiento fue aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos en EEUU, el pasado 18 de febrero, lo que condujo a la primera operación de este tipo que se llevó a cabo el pasado 4 de marzo.
Detrás de este implante se encuentra la compañía de partes biomédicas Oxford Performance Materials, y según su comunicado, ”este implante puede reemplazar el hueso en el cráneo de pacientes que han sufrido daño por enfermedades o trauma físico”, a lo que Scott DeFelice agregó: “No podemos imaginar ninguna parte de la industria ortopédica que no sea tocada por esto.”

Una de las grandes ventajas que esta tecnología presenta es la posibilidad de hacer un escaneo digital del cráneo del paciente e imprimir una parte que coincida perfectamente con sus características individuales. Eso no es todo, ya que gracias a esta técnica se pueden añadir detalles a las orillas para estimular el crecimiento óseo alrededor del implante.
Se calcula que unas 500 personas al mes podrían beneficiarse de este avance médico tan solo en la Unión Americana.
Este tipo de manufactura de partes, ha estado viendo un increíble auge en los últimos años debido a la posibilidad de crear piezas hechas a la medida de necesidades muy específicas. Lo cual hasta el momento ha sido aprovechado por el sector industrial. Pero su rápido crecimiento hace pensar que tal vez no es tan lejano un futuro en donde estos aparatos sean implementados al mercado del consumidor.
Aunque no es la impresión de este implante como tal, este video en time-lapse ayuda a ilustrar el proceso que esta tecnología lleva a cabo para crear objetos.