Cuando fue revelado durante CES 2014, Project Christine se impuso como una idea muy original para facilitar la personalización de los equipos de cómputo; sin embargo, el concepto era demasiado arriesgado y, por supuesto, involucraba una inversión multimillonaria. Después de medio año de ese suceso, Razer dice que la propuesta no fue del todo bien recibida por el resto de los fabricantes y que por ello, deberá suspender los planes hasta que tenga una mejor forma de llevar a cabo el producto.
En entrevista con el sitio TechRadar, el director general de Razer, Min-Liang Tan, comentó que sostuvo conversaciones con sus homólogos de otras compañías para mostrarles la conveniencia de crear un sistema modular con compatibilidad universal. "Lo lamentable es que muchos de esos ejecutivos se emocionaron y vieron las interesantes posibilidades de Project Christine, pero por ahora no quieren concentrarse en innovación, sólo en productos que están seguros que tendrán éxito. Me parece triste, porque son auténticos visionarios.", explicó Tan.
A pesar de la negatividad, Razer mantiene su compromiso con Project Christine y dice que al menos se convenció a un par de compañías de sumarse a la iniciativa, así que a finales de año habrá nuevas noticias respecto al proyecto.