Malas noticias para la salud mundial, pues la organización Médicos Sin Fronteras advierte en un comunicado sobre la carencia del antídoto más utilizado para las mordeduras de serpientes. La asociación asegura que es una crisis sanitaria en el olvido y que causa la muerte de 100,000 personas anualmente.
Nos enfrentamos a una auténtica crisis. ¿Cómo es posible que los gobiernos, las empresas farmacéuticas y los organismos sanitarios internacionales se escabullan cuando más los necesitamos?
Según los MSF las zonas más afectadas por esta terrible situación son las rurales y no hay mucho que se pueda hacer hasta el momento, debido a que el único laboratorio que fabrica el antídoto más polivalente ―Sanofi, de Francia―, dejó su producción en 2014 y el último lote caduca en junio de 2016. En este momento dicho laboratorio no ha liberado el antídoto para que otros puedan continuar con la labor. Según MSF podrían pasar hasta 2 años antes de volver atener un antídoto similar.
Es una situación lamentable, ya que ¿cuántas vidas más se perderán por un conflicto de interés? Esperemos que exista alguna solución pronto.