Para lograrlo, AMD desarrolló un tipo de socket que puede recibir ambos tipos de arquitectura, sin generar cuellos de botella provocados por disparidad (dado que usa la misma cantidad de pins) y, sobre todo, emplea el mismo tipo de caché. En su continuo intento por enamorar a los entusiastas de la computación, la compañía espera que esta solución se convierta en la favorita del consumidor promedio, pues de este modo será posible alternar entre un tipo de CPU y otro, dependiendo de las necesidades o el ecosistema al que busque tener acceso el usuario. Pero más allá, la intención de AMD es que los fabricantes adopten la propuesta de SkyBridge para abaratar costos y facilitar la interacción entre sistemas operativos.

"Con Project SkyBridge los ODM y los OEM tendrán mucha flexibilidad para trabajar. Será la base para nuevos tipos de dispositivo y propiciará novedosas estrategias de interconectividad entre plataformas.", explicó Rory Read, presidente y director general de AMD, explicando que sus nuevos procesadores para móviles están construidos sobre arquitectura de 20 nanómetros e incluyen tecnología Graphics Core Next. Sin dar detalles técnicos adicionales, AMD espera tener listos los primeros modelos de procesador para dispositivos Android en 2015.