Para saber el origen del problema, Eagle Jones, director general de RealityCap, compañía experta en sensores, se dio a la tarea de desarmar el dispositivo pieza por pieza y analizar su contenido. Entre los sensores del teléfono encontró que Apple cambió de proveedor de acelerómetros: de STMicroelectronics, quien los había provisto de chips en el pasado, a la compañía Bosch Sensortech.
En el reporte de Jones se menciona que el precio de estos dispositivos es de alrededor de $1 USD, por lo que descarta que Apple haya tomado esta decisión de diseño debido a costos; sin embargo, se presume que hasta cierto punto la verdadera causa es la reducción en el consumo energético.

Así que, ¿qué pueden hacer aquellos desarrolladores que dependen de la precisión del acelerómetro? En el análisis del problema, Jones comentó: "La buena noticia es que una enorme parte del error de inclinación en el acelerómetro no cambia. Lo que vuelve posible una solución al problema al incorporar un procedimiento de calibración en las aplicaciones. Este procedimiento podría pedir al usuario que coloque el dispositivo en diferentes orientaciones para determinar la inclinación del acelerómetro. Después, las apps pueden sustraer la medición errónea y corregir la lectura."
Aunque la solución propuesta suena incómoda y requiere una considerable cantidad de trabajo para su desarrollo, es mejor que nada; y si tenemos en cuenta que el error resultó ser de hardware, al parecer es la única solución viable. Esperemos que Apple tome las medidas pertinentes y arregle esta situación con el siguiente lote de teléfonos de la compañía, aunque no deja de sorprender que una falla de este calibre haya pasado desapercibida.