
El funcionamiento de este dispositivo es muy similar al teléfono de Amazon, pues integra 4 sensores en posiciones equidistantes para detectar la ubicación del usuario y el modo en el que se mueve la cabeza, haciendo ajustes en tiempo real que simulan un efecto tridimensional. Al percibir el movimiento ocular, el Takee 1 produce la sensación de que los íconos y elementos que se despliegan en la pantalla son objetos físicos reales. Lo interesante del concepto y que marca la diferencia frente al Fire Phone es que la experiencia tridimensional parece estar muy bien integrada con la manipulación a distancia.
Para acompañar esas exóticas cualidades, Estar equipó al Takee 1 con un procesador MediaTek de 8 núcleos a 2GHz, 2 GB de RAM, batería de 2500mAh, 32 GB de almacenamiento, cámara de 13 megapixeles y pantalla de 5.5” con resolución 1080p. En resumen, las capacidades de un teléfono de gama alta. Se dice que de momento sólo estará disponible en las regiones chinas, en color blanco, negro y en una versión chapada en oro. No se dijo nada del precio, pero seguramente involucra una inversión considerable. Ahora bien, si tomamos en cuenta que compañías relativamente jóvenes como Oppo están saliendo de China a un ritmo muy acelerado, para vender extender el alcance de sus dispositivos, no sería extraño ver que el Takee 1 se comercialice pronto en el resto del mundo.