Un grupo de investigadores del Laboratorio Perceptual de Robótica de San Giuliano Terme, en Italia, trabaja en el perfeccionamiento de un traje robótico que soporta cargas de aproximadamente 55 kg en cada brazo.
El sistema responde a los movimientos del usuario implicados en acciones como sujetar objetos, caminar o mover las extremidades superiores.
Sus creadores piensan que en el futuro los exoesqueletos de este tipo se usarán para desempeñar tareas difíciles en la industria o para actuar en situaciones de desastre, como terremotos, en los que podrían rescatar sobrevivientes.
A principios de febrero de 2014, Activelink, una filial de Panasonic, mostró un traje similar, diseñado para incrementar la fuerza física y la velocidad del portador.