Gracias a la siguiente lista podemos apreciar de manera individual qué componentes incrementan el precio del dispositivo, aparte de poder ver las diferencias entre las versiones HSPA+ y LTE del equipo. Entre las distinciones más destacables podemos ver que la pantalla de 5” Super AMOLED del Galaxy S IV tiene un costo $10 USD por arriba que la de su antecesor y que la variación de procesadores representa un cambio de hasta $12.50 USD.

El teléfono tiene un costo de materiales de $236 USD y un costo de manufactura de $8.50 USD, lo que da un total de $244 USD aproximadamente, un 15% superior a los $213 USD que cuesta producir un Galaxy S III. ¿Significa que Samsung cobrará más? Es dificil saber, lo cierto es que si actualizas, asegurate de que tu modelo cuente con procesador de ocho núcleos, de otro modo las mejoras no valen tanto la pena, sin mencionar que el Galaxy III recibirá mucha de la funcionalidad de su heredero.