Estas pequeñas naves no tripuladas sobrevolarán el espacio donde se encuentran almacenados los trenes, la idea es vigilar con las cámaras infrarrojas que tendrán equipadas los robots, la entrada de personas no autorizadas en las bodegas, y usar el video grabado en ellas, en contra de los delincuentes en juicios legales.
No está de más decir que Deutsche Bahn gasta €7.6 millones EUR anuales por el mantenimiento de sus trenes, por lo que invertir €60,000 EUR en cada drone, que por cierto alcanza hasta 150 metros de altura, les parece más económico.

Sin embargo, no será fácil para la empresa nacional de ferrocarriles alemana implementar de forma definitiva esta solución. Hace 3 años, cuando Google envió cámaras por toda Alemania para construir su servicio de Street View, la población de ese país se opuso y logró que se retiraran los dispositivos de video de sus calles.
De igual forma, a principios del mes de mayo de 2013, el ministro de defensa alemán tuvo que cancelar el proyecto Euro Hawk, conformado por drones que servirían para vigilar las calles del país. De nueva cuenta, el pueblo alemán se opuso, con el argumento de que era una invasión a la privacidad. Con estos argumentos, parece factible que la población se oponga a la iniciativa de Deutsche Bahn.