En 2011, la corporación aeroespacial Lockheed Martin anunció que había establecido un convenio con el fabricante de computadoras cuánticas D-wave. Hoy en día, la compañía es la primera a nivel mundial en incorporar esta revolucionaria tecnología como parte de su plan de negocios.
Este tipo de computación usa los fenómenos de la mecánica cuántica, como la superposición y el entrelazamiento para procesar largas cantidades de datos. Explicar su funcionamiento detallado es un verdadero dolor de cabeza, pues a diferencia de las computadoras convencionales que solo usan el cero y el uno, a grandes rasgos, la computación cuántica utiliza una secuencia de qbits (el equivalente cuántico de un bit) capaces de representar el cero, el uno y una superposición de ambos al mismo tiempo, en un proceso sumamente complejo.
Teóricamente, esta tecnología permitiría acelerar millones de veces la cantidad de datos que podemos procesar actualmente con la computación tradicional, ya que el procesador busca entre casi una infinidad de posibilidades, para determinar la menor cantidad de energía necesaria para formar relaciones que ayuden a codificar la solución a problemas.
D-wave no es la única compañía interesada en este nuevo tipo de computación, pues recientemente los inventores de BlackBerry, Mike Lazaridis y Doug Fregin, se unieron nuevamente para crear un fondo de $100 MDD destinado al desarrollo y comercialización de tecnologías de ciencia cuántica.