Claro, eso no significa que Microsoft vaya a abandonar por completo a aquellos que usan una Mac como su computadora principal. En realidad, lo que la empresa ha anunciado hoy es el final del soporte a la versión 2008 de Office para Mac, efectiva a partir de la próxima semana,

Lo que sucederá es que aquellos que decidan quedarse con la edición 2008 del grupo de programas, no podrán solicitar ayuda en línea de parte de Microsoft. Además, cesa todo desarrollo de parches y arreglos para los errores que todavía se pudiesen encontrar.
Desde luego, este movimiento, además de ser lógico en el mundo de la tecnología, tiene un sentido. Y es que con la salida de Office 365 y el cambio del modelo de negocios de la suite, es más rentable el dar el soporte a usuarios que pagarán año con año o mes con mes, según el plan elegido, a aquellos que ya llevaban cinco años con el mismo software.