Hello Barbie es la nueva muñeca que apenas llegó a algunas tiendas a principios de noviembre en Estados Unidos. Muy millenial, esta Barbie tiene conexión Wi-Fi y tecnología para reconocer voces. Puede entablar conversaciones completas –no como Siri, que olvida y no puede hilar preguntas–, se aprende todo lo que le cuentas incluyendo tus gustos y experiencias.
Expertos en seguridad temen que las conversaciones –que se guardan en la nube– sean hackeadas y caigan en manos de cualquier persona. De hecho, para retar la seguridad de Barbie, varias personas ya pudieron romper las barreras de seguridad y acceder a información privada como datos de domicilio, archivos y las conversaciones con los niños.
De hecho, la plataforma es tan vulnerable que cualquier hacker puede ordenar a Barbie que diga lo que él quiera. Los niños confían tanto en sus muñecos, que les cuentan cosas íntimas que puede ser escuchada por casi cualquiera.
Mattel y Toy Talk, las compañías responsables, lanzaron un programa para que programadores encuentren fallas de seguridad y les ofrecen incentivos para reportarlas. Incluso así, no creo que Hello Barbie llegue a muchos arbolitos navideños esta temporada.
Ya hay una campaña en Twitter donde la gente firma para que la retiren del mercado con el hashtag #HellNoBarbie.
Pobre Barbie, nunca la ha tenido fácil. Que si el estereotipo femenino, que si el cuerpo mal proporcionado y ahora espía para pedófilos o criminales.