
A pesar de que la isla en cuestión está muy cerca de zonas pobladas, nadie la habita desde los años 70 y para acceder es necesario contar con ciertos permisos. Además, se debe llegar a través de embarcaciones pequeñas, porque no existe ningún puerto, lo cual le da un tono mucho más misterioso.
Por supuesto, muchos curiosos ya la han visitado y hay imágenes impresionantes en las que llama mucho la atención que aún hay objetos de aquellas épocas en las que estaba habitada.

















Deberías añadir este sitio para visitarlo en tu próximo viaje a Nueva York.