
La NASA planea la misión más grande de los próximos años, ya que la agencia lanzará otro rover a la superficie del planeta Marte en 2020 para recoger muestras de signos de vida pasada.
La decisión se tomó dado el éxito de la sonda Curiosity y los datos enviados en los que se determinó que Marte fue apto para la vida en algún momento de su historia. Por lo que después de 5 meses, el equipo de 19 científicos publicó un informe de 154 páginas donde explican que el rover 2020 obtendrá material que se utilizará para posibles exploraciones humanas.
El nuevo rover tendrá el tamaño de un automóvil, 10 metros de largo, 2.7 metros de ancho y 2 metros de altura. Será capaz de identificar la mineralogía y la química de las rocas en una escala más detallada por medio de instrumentos de alta resolución. Las muestras las extraerá del núcleo de las rocas para transferirlas a tubos de muestra sellados y almacenarlos en una memoria caché que la NASA recuperará posteriormente. La memoria tendrá almacenamiento para 31 muestras.

Aunque por el momento el equipo de investigadores no sabe cómo transportarán las muestras que serán tomadas por el rover 2020 a la Tierra, sin embargo, siguen en las investigaciones para ello. El modo más obvio de transporte es a través de seres humanos pero la NASA no cuenta con un plan de trabajo oficial para una misión tripulada en corto tiempo.
Lindy Elkins-Tanton, directora del Carnegie Institution for Science para el departamento de Magnetismo Terrestre, habló respecto a la misión en una conferencia de prensa: “La NASA sólo tratará de responder a las preguntas más importantes, y el mayor problema de la humanidad, ¿realmente estamos solos?”.