Hoy, 9 de abril, la National Aeronautics and Space Administration (NASA, Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio) abrió una convocatoria para centros de investigación, tanto públicos como privados, que propongan y desarrollen baterías de duración prolongada utilizables tanto en la Tierra como en misiones hacia el espacio profundo. La agencia aseguró que otorgará hasta $250,000 USD a quien resulte seleccionado.
De acuerdo con Michael Gazarik, administrador adjunto de tecnología espacial de la NASA, la solitud es parte de un proyecto de inversión a 18 meses con el que se pretenden resolver “varios retos de alta prioridad para lograr exploraciones en el espacio profundo [que sean] seguras y viables”. Se elegirá un máximo de 4 iniciativas agrupadas en 2 categorías distintas. La primera se enfoca en métodos modernos de almacenamiento energético (como los basados en la electroquímica celular), y la segunda en alternativas que extiendan la capacidad de las baterías de litio (dado que su potencial está sujeto a restricciones teóricas).
La NASA también busca reducir su dependencia hacia los combustibles fósiles, debido a que son recursos no renovables y a que transportarlos hacia espacio es costoso. Debe señalarse que sus intenciones no son nuevas. Muchos de sus satélites aprovechan los rayos solares para energizarse y el explorador Curiosity, que desde 2012 se encuentra en Marte, cuenta con un pequeño reactor nuclear para tal propósito.