Parece que en la atmósfera de Marte suceden más cosas de las que la NASA había podido monitorear. La ya célebre sonda Curiosity detectó la presencia de agua en estado líquido en muy pequeñas cantidades, insuficiente para sostener actividad biológica en la superficie —dado que las temperaturas son extremas—, pero con los componentes necesarios para el metabolismo y la reproducción celular.
[rightquote]La existencia de agua en Marte no es garantía de vida, pero sí de que hay viabilidad para la colonización[/rightquote]
La investigación realizada en suelo marciano registró que durante las frías noches de invierno la humedad del ambiente se convierte en hielo y éste a su vez es absorbido como líquido en las capas superiores del suelo; al amanecer, las gotas se evaporan rápidamente y regresan a la atmósfera. De acuerdo con los investigadores de la NASA, el proceso es posible gracias a un tipo de salinidad (perclorato de calcio) que existe sólo en ciertos cráteres y cuencas de Marte, los cuales aún contienen sedimentos de cuando la quinta parte del planeta estaba cubierta por ríos y masivos lagos.
A pesar de todo, la NASA dice que la atmósfera del Planeta Rojo es tan "seca como un hueso", así que el plan de colonización sigue igual que hace décadas: poco probable, complicado, peligroso y sumamente costoso. Lo interesante es que Bill Nye, el siempre mediático director general de la Sociedad Planetaria, dice que vale la pena enfrentar los riesgos porque una misión ―de al menos 2 años― serviría para contestar más preguntas acerca de la exploración espacial que cualquier satélite artificial enviado en toda la historia de la NASA. "Además, para qué dejar el trabajo en manos de robots si podemos vivir la aventura nosotros."
Fuente: Nature