
Enojada por la "injusticia", la mujer acudió a las autoridades para saldar cuentas y como era de esperarse, inició un proceso legal contra eBay, con la intención de exigir una retribución justa (€10,000 EUR). Lo más sorprendente —¡y ridículo!— es que un magistrado en Madrid reconoció que Durán tiene derecho de demandar y eso significa que el gobierno español está obligado a respaldar el caso, si es que llega a territorio estadounidense. Por supuesto, nadie ha dicho a María que nuestra estrella —o cualquier otra— es el peor lugar para trabajar con bienes raíces, muy al margen del tema de la energía. Lo irónico es que mucha gente estaba cayendo en la trampa, pues eBay registró 600 órdenes de compra, con un valor equivalente a €1200 EUR.
Por si lo preguntas, todo este asunto de la adjudicación del Sol comenzó porque María encontró un hueco legal en el Tratado Sobre el Espacio Ultraterrestre, el cual declara que ningún país tiene derecho de registrar o apropiarse de los territorios fuera de nuestro planeta, incluyendo los que están en la Luna, Marte y obviamente, el Sol. Pero dado que en ese acuerdo —del que forman parte 100 países— no hacen mención de individuos, la ya popular dueña del Sol simplemente tomó ventaja. Lo cierto es que en un hipotético escenario en el que tuviéramos que pagar por "usar" el Sol, le deberíamos de manera colectiva €1 EUR por metro cuadrado o aproximadamente… €3,804,000,000,000,000 EUR. Por otro lado, habría que preguntarse cuánto nos debe la propietaria del Sol por los daños que su propiedad nos provoca en la piel.