
“Sin revelar a detalle nuestros planes para productos próximos, puedo decir que Motorola siempre ha tenido en mente las aspiraciones del consumidor, de obtener algo muy útil y conveniente cuando invierte relativamente poco, así como recibir grandes beneficios cuando hace un gasto sustancial. Por eso quisimos integrar un poco de Moto X dentro de Moto G, aunque marcando las diferencias obvias. El resultado fue un producto de gama media sumamente sofisticado y otro de gama alta que ofrece una experiencia única, de Android Puro y funciones que sólo Motorola tiene.” expresó el directivo y agregó que la estrategia de Motorola apela a todos los mercados, no sólo los países de economía emergente.
Horowitz explica que el objetivo final es que el usuario quede completamente satisfecho con su compra y cita una vez más de ejemplo a Moto G, al decir que su propuesta superó por mucho la oferta tecnológica de otros equipos del mismo precio, además de implementar funciones que usualmente se reservaban para dispositivos de mayor categoría. Dentro de ese contexto, el representante de Motorola reiteró que su compañía, ya bajo la jurisdicción de Lenovo, está analizando la posibilidad de fabricar teléfonos de hasta $50 USD, pero bajo la misma iniciativa de Moto G, serían equipos más poderosos de lo que se acostumbra ofrecer por ese precio.