El Laboratorio de Medios del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) trabaja en un dispositivo en forma de chaleco que, mediante efectos de luz, vibración, temperatura y presión, simula las sensaciones físicas y ambientales que experimentan los protagonistas de los libros.
El proyecto es conocido como Sensory Fiction, y funciona mediante reacciones preprogramadas en función de la página en la que el lector se encuentre. La sensación de amor, por ejemplo, se recrea con vibraciones que aceleran ligeramente el ritmo cardíaco del lector; el frío, con la reducción en la temperatura de la prenda.
En cuestiones técnicas, el Sensory Fiction cuenta con un sistema de compresión corporal, un simulador de latidos y escalofríos y un sistema de control de temperatura local. La cubierta del libro incluye 150 LED que modifican su intensidad luminosa de acuerdo con el argumento.
“Esta no es la idea para un producto, sino una exploración del contexto de historias de ciencia ficción. Es una artefacto pesado para generar discusiones”, señaló Felix Heibeck, uno de los integrantes del equipo de desarrollo de Sensory Fiction.
Este proyecto de tecnología portable está en manos de estudiantes de posgrado adscritos a la asignatura Ciencia ficción a la producción de la ciencia. Por el momento, sólo La chica que fue conectada de James Tiptree es la única historia programada para funcionar con el Sensory Fiction.