La reacción de Mikki sorprendió a todo Internet y hasta se volvió otra bandera más para el orgullo gay, pero la verdad no me explico por qué. El hecho de que el niño elija una muñeca es muy normal y no define para nada su sexualidad. El mensaje es positivo, de eso no queda duda, pero me parece que es un pretexto para generar héroes de la nada. Y es que el niño quizá aún no se encuentra en la etapa de definir su sexualidad, así que decir que por elegir una muñeca tiene otras preferencias, es forzar las cosas e, irónicamente, estereotiparlo.
Como padres, siempre debemos amar a nuestros hijos y aceptarlos como son, no importa la preferencia sexual que elijan. Pero ese amor incondicional debe suceder hasta que los hijos tomen una decisión clara y concisa. Además, eso de que los niños jueguen con coches y no con muñecas es una imposición social que traemos desde siempre, no significa nada. Todo se vuelve viral, quizá porque vivimos en una sociedad carente de identidad. ¿Qué opinas?