
Lo interesante es que se trata del mismo teléfono que hace varias semanas nos engañó al disfrazarse de Xperia Z4 —bajo una cortina publicitaria que a la fecha sigo sin entender—. Sony dice que el Xperia Z3+ es una evolución y no tanto un producto reinventado, ya que tanto mejoras como ajustes son mínimos. Y en efecto, hay suficientes diferencias para notar que es un nuevo teléfono, pero nada que te haga dejar atrás tu Xperia Z3. Por ejemplo, el puerto USB ya no tiene una cubierta de protección, mientras que el grosor bajó de 7.3 milímetros a 6.9 milímetros.
Fuera de que el Xperia Z3+ tiene un procesador Snapdragon 810, en lugar del Snapdragon 800, o que la batería es un poco más pequeña —de 2390mAh—, todo lo demás es idéntico en comparación con el Xperia Z3: misma cámara de 20.7 megapixeles, sigue teniendo pantalla 1080p de 5.2" y el diseño no cambió. De hecho, la selección de colores es igual: negro, blanco o cobre. La clave para que el Xperia Z3+ tenga éxito está en el precio, pues no deber ser mucho más alto que el de su antecesor.