La TouchMover cuenta con un brazo robótico que se mueve de atrás hacia delante, de acuerdo a la presión ejercida sobre la pantalla. La fuerza con la que se toca el dispositivo depende del objeto que se proyecta y se quiera mover: por ejemplo, al querer cambiar de lugar un bloque de madera se debe de ejercer mayor presión que si se quiere mover una pelota de playa, situación en la que también puedes "sentir" la redondez del objeto.

Más allá de ser sólo una curiosidad tecnológica, Microsoft, creó este gadget con un objetivo médico. Durante la presentación, se cargaron diversas imágenes de resonancias magnéticas para demostrar cómo los doctores pueden desplazarse a través de los diagnósticos y hacer anotaciones de aspectos importantes dentro de las diapositivas.
Gracias a su programación, la pantalla, ayuda a sentir la textura del hueso del cráneo y el tejido cerebral pulposo, por lo que proporciona la sensación de tocar un cerebro real, lo que puede ayudar a los cirujanos a aprender más acerca del cuerpo humano, para así mejorar la ejecución de sus operaciones.