
Lo interesante es que ese tipo de masificaciones estelares son considerablemente más pequeñas que la Vía Láctea, lo que significa que la distancia entre estrellas es menor y, en consecuencia, la fuerza gravitacional es colosal —o eso calculan los astrofísicos—, lo suficiente para influenciar de manera notoria el resto de las galaxias cercanas. El estudio, liderado por Chao-Wei Tsai (ingeniero en jefe del Laboratorio de Propulsión de Jets de la NASA), detalla que son tantas las galaxias de esta clase, que hasta se está trabajando en crear una nueva clasificación.
Lo cierto es que se trata de entidades cósmicas con características muy particulares, pues aglomeran en un espacio "muy pequeño" a más de 300 millones de soles —miden una décima parte de la Vía Láctea, pero tienen la misma cantidad de estrellas—, lo que se traduce en una luminiscencia de 1014 L☉. Si te preguntas qué significa eso, sólo puedo decir que es algo con tanto brillo, que seguro se vería espectacular en una secuela de Interestellar. Pero si necesitas una explicación aún más certera, los científicos dicen que la luz que emiten este tipo de galaxias sería suficiente para cegarte si la ves directamente, aun si estás a "distancia de foto", es decir, como se muestra en la imagen de portada.
El equipo encargado de revelar los secretos de estas entidades súper luminosas dicen que la investigación será clave para entender el comportamiento de los hoyos negros y despejar algunas teorías, incluyendo una que sugiere que las galaxias se compactan conforme su núcleo las devora y que el resultado final es una explosión de energía y fuerza gravitacional sin control. Claro, también está el supuesto escenario en que el hoyo negro simplemente se queda sin combustible para seguir existiendo y muere poco a poco.