
Layla Murphy es muy fan de Star Wars, pero dado que tiene 8 años, se dio cuenta de que la realidad de los niños a veces es más cruel de lo que uno quisiera. Y es que después de cambiar de casa, las niñas en su nueva escuela comenzaron a molestar a Layla por sus camisetas de Jedi y su mochila de R2-D2, diciéndole que era algo para hombres y que sólo usaban los nerds.
Esta niña, quien se enamoró de Star Wars por los cómics y juguetes ochenteros de su papá, cedió ante la presión y terminó por esconder su fanatismo, además de volverse retraída —a pesar de que era muy alegre—. Al parecer, el bullying siguió durante varias semanas, aún cuando Layla ya usaba ropa genérica. Pero cuando los fans de la Legión 501 se enteraron, las cosas cambiaron de manera radical.
No hubo golpes de por medio contra las niñas, sino algo muchísimo mejor: otros fans de Star Wars comenzaron a mandarle regalos y cartas de apoyo e incluso, una chica que también sufrió el mismo tipo de hostigamiento cuando era niña le hizo un disfraz de Stormtrooper a la medida. Además, la Legión llevó a Layla a un concierto de Weird Al Yankovich, donde tuvo oportunidad de conocer al comediante en persona y contarle su historia.
Con el respaldo de la Legión 501 —que es famosa por sus acciones altruistas, a pesar de estar del lado del Imperio y de los Sith—, Layla recuperó su confianza y ahora porta orgullosamente sus accesorios de Star Wars, incluyendo el uniforme de trooper.