La corte neozelandesa ordenó a las autoridades permitir el acceso al material confiscado (que son básicamente computadoras, discos duros y documentos), tanto a los abogados como al propio Dotcom, quien festejó de esta manera su victoria en Twitter:
Actualmente, Kim Dotcom se encuentra libre bajo fianza en su país natal, Nueva Zelanda, mientras se desarrolla un juicio de extradición a Estados Unidos, cuya audiencia se llevará a cabo en agosto. Esto se debe a que las autoridades estadounidenses lo acusaron de ocasionar una crisis financiera en la industria del cine y la música; de modo que desde 2012 tienen cargos en ese país, relacionados con manejar un servicio de piratería, lo que podría valerle 20 años de prisión.