
Se supone que el Galaxy S6 es el smartphone más poderoso de la actualidad, así que su desempeño general debería ser estelar y en teoría, mejor que los equipos con Snapdragon 810. Pero de acuerdo con la gráfica, está incluso debajo del iPhone 5s. Al parecer la causa de que eso suceda se debe a que la pantalla utilizada por Samsung tiene una resolución demasiado alta (QHD, 1440 × 2560), así que el procesador gráfico debe lidiar con mayor cantidad de pixeles de los que tiene el iPhone 6 Plus (1080 × 1920).
Por otra parte, aunque la nueva versión de TouchWiz es mucho más eficiente que sus antecesoras, no deja de ser una capa más de complejidad sobre Android, lo que se traduce en un consumo adicional de recursos. Es bien sabido que Apple optimiza iOS hasta en los aspectos más pequeños y es gracias a esa atención al detalle que cada iPhone suele calificar alto en los benchmarks. Ahora bien, es probable que con el uso cotidiano no se note tanto la diferencia (administración de apps, ejecución de procesos, estabilidad, etcétera), pero en los juegos el iPhone 6 podría ser capaz de mostrar gráficos más avanzados y fluidos.
Fuente: AppleInsider