Investigadores de la Universidad de Columbia Britámica, en Canadá, analizaban el sistema de digestión de las termitas cuando se encontraron con un par de organismos muy particulares. La diferencia con otros microbios, era que los organismos unicelulares poseían una especie de tentáculos y se movían al estilo de los pulpos.

Claro, lo más sencillo habría sido nombrar a los protistas con alguna variación que indicara su parecido al octópodo, pero eso no tiene ningún encanto. En cambio, los investigadores decidieron nombrar a los recién descubiertos organismos con el nombre de criaturas salidas de la mente tortuosa de H.P. Lovecraft.
Los nombres científicos escogidos para estos seres, que ayudan a las termitas a digerir madera, son Cthulhu macrofasciculumque y Cthylla microfasciculumque, respectivamente. Si no están familiarizados con los nombres, ambos han salido del mito de Cthulhu, un “dios antiguo” cuya apariencia aproximada es la de un ser con tentáculos, colmillos y alas, pero que en realidad la mente humana no puede conceptualizar. Cthylla es la hija de esta criatura.
Ambos microbios no habían sido descubiertos debido a su tamaño infinitesimal: solo miden entre 10 y 20 micras. El resto de los organismos que viven dentro de una termita tienen un tamaño medio de 150 micras, de ahí la omisión.
Así que no se preocupen, el horror no se presentará a sus puertas. Todavía.