Alan Faulkner-Jones, experto en bioingeniería en la Universidad Heriot Watt en Edinburgo, comentó en una plática para el 3D Printshow que se lleva a cabo en la ciudad de Londres, que si la impresión en 3D de células humanas llegase a ser tan exacta como debería, no habría necesidad de usar seres vivos en experimentos científicos.

Para demostrar la validez de sus declaraciones, Faulkner-Jones utilizó una impresora MakerBot hackeada, la cual es capaz de crear tejido y órganos en miniatura que pueden emplearse para probar nuevas drogas. El científico también declaró que al paso que vamos, en aproximadamente 5 años seremos capaces de usar esta tecnología en pruebas médicas al usar las células mismas de los pacientes. Esto abre la puerta a la creación de drogas personalizadas que responderían de manera individual, pues no serían creadas para un ser humano genérico.
"Por el momento, desafortunadamente muchas drogas deben ser probadas en animales por cuestiones de regulación.", dijo Faulkner-Jones en una entrevista. "Se tiene que demostrar que funcionan, lo que […] produce drogas hechas a la medida específicamente para los animales en las que fueron probadas, lo que no nos da una respuesta acertada para un humano. Esto representa el gasto de mucho dinero en drogas que no llegan al mercado.", añadió.
A su vez, se podría conectar estos micro tejidos a lo que se conoce como Humano en un chip, en el que un pequeño dispositivo puede emular la función de distintas partes del cuerpo. Por lo anterior, existe la posibilidad de que en un futuro se puedan eliminar las pruebas en animales, que en ocasiones son crueles y muy invasivas, o tal vez darles un trato más ético.
