Esta tecnología creada por Zoltan Takats, combina una cuchilla electroquirúrgica que corta el tejido por medio de calor emitido por un espectrómetro de masas para el análisis químico, lo que se podría traducir en intervenciones médicas más efectivas y con mayor precisión en un futuro.
La efectividad del dispositivo médico fue comprobada durante un estudio donde el iKnife obtuvo las muestras de tejido enfermo de 91 pacientes diagnosticados con 100 por ciento de precisión. Este estudio ayudará a los doctores a localizar tumores en primeras revisiones, ya que actualmente una quinta parte de los pacientes con cáncer de mama en Inglaterra se someten a cirugía de tumorectomía, técnica quirúrgica para la resección de una masa tumoral, y continuamente necesitan de una segunda operación.

Takats dijo que pretende comercializar el invento, sin embargo, para lograr este proceso de necesitan de 2 a 3 años para la aprobación de los reguladores para posteriormente, abrirse camino en la producción en masa del dispositivo, principalmente en América del Norte y Europa.
De acuerdo con el inventor iKnife puede tener otras funciones más allá del cáncer, tales como identificar tejido con un suministro inadecuado de sangre, así como los tipos de bacterias presentes en el tejido.
La versión experimental del gadget médico tuvo un costo de € 232,000 EUR, pero este costo bajaría una vez que entre a la producción comercial, explicó Takats.