De nombre clave T6, el dispositivo tendría una pantalla con dimensiones similares a las del Samsung Galaxy Note 3. Los supuestos detalles muestran que el equipo estaría potenciado por un procesador de 4 núcleos a 2.3GHz y 2GB de RAM, además de contar con memoria interna de 16GB y una cámara trasera, la cual aprovecha el procesador de imágenes Ultrapixel, mismo que utiliza el HTC One.

Se dice que esta phablet funciona con Android 5.0 (Key Lime Pie), cuenta con una batería de 3300 mAh, un lápiz digital y una ranura de expansión microSD.
Analistas financieros comentan que este movimiento era evidente, dado que HTC pasa por un mal momento debido a las múltiples renuncias de altos ejecutivos en América y en Asia. Así, los expertos en finanzas tecnológicas consideran que la presencia de este móvil de gran tamaño podría ser una buena oportunidad para que la taiwanesa gane tracción en un terreno en el que aún no hay demasiada competencia. Adicional a lo anterior, la analista Laura Chen especula que la phablet podría contener uno de los nuevos chipset Snapdragon de Qualcomm, ya que ambas compañías mantienen una fuerte relación comercial. Por último, hay nociones de que el T6 llegará a finales de junio, con un lanzamiento global durante los meses posteriores.
Ante la salida próxima del HTC One con Android puro, Chen expresó que la compañía asiática tiene oportunidad de comenzar de nuevo, "lo que confirmaría que lo peor ya pasó y que se construye un verdadero impulso, algo que realmente necesita".