El Albetadromeus es un herbívoro de sólo 1.6 metros de largo y 16 kilogramos lo que lo convierte en la especie más pequeña de los dinosaurios come hierbas de Canadá. Gracias a la formación de sus huesos de las patas traseras y otros fragmentos de esqueleto, los científicos llegaron a la conclusión de que era una especie corredora. Las teorías señalan que por su velocidad y pequeño tamaño evitaron muchas especies de dinosaurios carnívoros que vivieron en la misma época que él, en el Cretácico tardío.

Las condiciones en las que fueron encontrados los restos son sorprendentes, de acuerdo con los paleontólogos, ya que los restos de especies pequeñas sufren más deterioro que los de las especies grandes. Factores como la destrucción de carnívoros, carroñeros y procesos de meteorización hace que los huesos sean complicados de encontrar e identificar.
Caleb Brown de la Universidad de Toronto y autor de la investigación declaró: “Ahora descubrimos esta diversidad oculta, y aunque los esqueletos de estos pequeños ornitódopos son raros, nuestro estudio muestra que los dinosaurios eran más abundantes en los ecosistemas de lo que se pensaba”.