Cerca de 20 residentes de Sa-eab, un pueblo en la provincia de Phrae, Tailandia, detuvieron al conductor de un auto de Street View de Google para interrogarlo en una oficina local. Esto debido a que les pareció muy sospechoso ver un vehículo con llamativas cámaras circulando cerca de sus viviendas.
El chofer respondió a las preguntas de los habitantes pero no le creyeron, ya que creían que sus actividades estaban relacionadas con una presa que se quiere construir en la zona y que han protestado en contra en varia ocasiones.
Como consecuencia, los habitantes de Sa-eab llevaron al conductor a un templo en las cercanías para aplicarle la infalible prueba de la verdad: jurar frente a una estatua de Buda que no estaba mintiendo. Tras hacerlo, los pueblerinos llegaron a la conclusión de que era sincero y le ofrecieron una disculpa tanto a él como a Google.
Tal vez esta sea una de las razones por las que el Street View de Google no está disponible en todas las zonas, pues no a todos les gusta que un auto o un peatón pase con cámaras gigantes a tomar fotografías de sus viviendas para que todo el mundo pueda verlas.