
Sobra decir que este asunto se ha convertido en un juego del gato y el ratón entre los entusiastas del formato Grooveshark y la industria musical. Por ejemplo, los creadores del dominio más reciente, Grooveshark.vc, aseguran que no serán detenidos ni intimidados y que continuarán con la labor de ofrecer música gratuita. En específico con ese clon no sólo lograron un nuevo espacio, también incluyeron nuevas características, como un reproductor más completo y la opción de crear listas de reproducción.
Mientras tanto, los creadores del primer clon de Grooveshark buscan convertirlo en un proyecto de código abierto. Esto me recuerda mucho a lo que hacen con Cuevana y Popcorntime, los servicios de streaming de películas. Y también es muy parecido a lo que pasó con The Pirate Bay. Tal vez por eso la Comisión Europea ve el panorama tan gris en su lucha contra la piratería.
Fuente: TorrentFreak