Android centrará sus esfuerzos de seguridad en KitKat y Lollipop, por lo que Google no continuará con los lanzamientos de parches para remediar las fallas en Jelly Bean ni en versiones anteriores del sistema operativo.
Esta decisión afectará a 939 millones de usuarios, pues sus equipos quedarán a la merced de los bugs que abren la puerta a malware. Afortunadamente, desarrolladores externos tendrán la licencia para crear parches que remedien los fallos de los que no se ocupará Google.
En meses pasados, la compañía anunció una serie de advertencias al respecto; sin embargo, mientras algún desarrollador decide diseñar alternativas, la mejor opción es actualizar nuestros dispositivos.