"Hay miles de millones de personas alrededor del mundo viviendo en entornos que restringen severamente su libertad de expresión," comentó Cohen. "Queremos facultarlos a tener acceso al mismo Internet que el resto de nosotros experimentamos. Hablamos de cómo es que tenemos una responsabilidad para con nuestros usuarios. Eso también incluye a gente en Irán, Corea del Norte, Cuba y Siria, dónde los retos son tan serios."
Con este problema en mente, Google se alió con la Universidad de Washington y con la entidad no lucrativa Brave New Software para crear uProxy, una extensión para navegador que usa tecnología peer-to-peer que permite a la gente en países vigilados acceder a conexiones de Internet confiables. Es así que al burlar el monitoreo de un gobierno represor, los ciudadanos tendrían libre acceso a la información.

Esta herramienta permite a usuarios de Estados Unidos compartir su conexión de Internet con sus amigos o conocidos de confianza en diferentes países, de manera que estas personas pueden acceder a la misma red del que goza la mayoría del mundo. El tráfico que circula por medio de uProxy está completamente encriptado y no hay forma de que los gobiernos detecten lo que está pasando, ya que para ellos parecen simples datos de voz o de chat.
"[Google] es una compañía de activistas y de hackers éticos", declaró Cohen. "Cuando trabajas en Google y le dices a los ingenieros que sus habilidades son relevantes para alguien en Irán que no tiene acceso a información en su país o el resto del mundo, [esto] realmente los inspira a querer hacer algo al respecto. Hay un altruismo genuino en esta compañía, y es por eso que estoy aquí y no en algún otro lugar."