Hace 10 años, Google emitió un anuncio que parecía parte de las tradicionales bromas de April Fools’, ya que la empresa detrás del buscador más popular del mundo presentó su propio servicio de correo electrónico.
La primera versión del servicio ofrecía 1 GB de espacio, cantidad que en 2004 nos parecía excesiva. Las clásicas preguntas surgieron ¿para qué quieres tanto espacio? Conforme fue pasando el tiempo, fue evidente. Gmail era un servicio en el que borrar un mensaje ya no sería una práctica habitual, ya que el servicio de webmail se había convertido en el primer intento en llevar la nube al usuario común. Para que se den una idea, Hotmail ofrecía 4 megas de espacio en ese año.
La evolución de Gmail obligó al resto de los proveedores de correo a cambiar sus modelos e incluso Microsoft tuvo que ajustar la cantidad de espacio de almacenamiento que ofrecía, debido a que la demanda por guardarlo todo en webmail aumentó significativamente. Al mismo tiempo, Gmail no era exactamente un servicio completamente abierto, ya que sólo se podía obtener una cuenta de correo si un usuario te invitaba a probar el servicio.
Gmail ofrecía 1 GB de espacio cuando su competencia otorgaba 4 megas
Gmail fue el primero de varios de los productos que actualmente tiene Google y que se interconectan con el servicio de correo. Soluciones como Drive, Google+ y Calendar dependen del uso de Gmail, pero no es en lo único en lo que participa el correo. Además, mantiene nuestros dispositivos Android en sincronía, en cuanto a aplicaciones, contactos y preferencias en Chome.
Ahora, 10 años después, Google ofrece 15 gigabytes de espacio en Gmail y existen soluciones para empresas de todos tamaños. El modelo y aspecto del servicio de correo ha sido imitado de maneras sutiles por sus competidores más cercanos y, sin duda, es una de las soluciones más populares para usuarios casuales y profesionales.