
"Estamos convencidos de que tenemos herramientas para las múltiples necesidades fotográficas de las personas, no importa si es alguien que quiere rebasar las capacidades de un teléfono, que necesita algo mejor que una cámara de bolsillo o que incluso busca dar el salto al mundo profesional.", detalló el directivo, quien agregó que cada modelo de cámara Alpha se especializa en alguna necesidad específica. Por ejemplo, la recién presentada α77 II tiene un sistema de enfoque automático sumamente veloz con capacidad para registrar hasta 79 puntos de foco al mismo tiempo, mientras que la α7S ofrece un ISO de hasta 409,600, lo que supera por mucho la sensibilidad de otros equipos de la misma categoría.
Sin embargo, lo más importante es que Sony no da más relevancia a los fotógrafos profesionales que a los principiantes, sino que reconoce que las personas que apenas están iniciándose en el mundo de la fotografía son usuarios con mucho potencial, porque no están comprometidos con ninguna marca y por ello buscarán acercarse a la que les brinde más posibilidades. Al respecto, la compañía está colaborando con varias universidades para acercar sus productos a la gente que apenas comienza a interesarse en la fotografía y así, esa audiencia conozca las ventajas de usar un equipo Alpha. Sony admite que no ha sido fácil abrirse paso ante otras marcas reconocidas en la industria de la fotografía profesional, pero seguirá esforzándose con campañas de evangelización y por supuesto, con tecnologías cada vez más sofisticadas y vanguardistas.