La gente de Canonical confía tanto en el renacimiento de su proyecto, que lo considera el inicio de una revolución para la industria de los dispositivos móviles. Y es que con el nombre de Scope, esta nueva plataforma basa su programación en HTML5 para integrar cualquier tipo de característica, sin importar que tan compleja sea. Pero lo interesante es que los desarrolladores no deben preocuparse por la compatibilidad de sus apps, pues parece que Ubuntu Touch estará listo para funcionar con numerosos servicios, siempre y cuando tengan sincronización web. Todavía no queda claro si los productos de Google y Microsoft, como YouTube, Gmail, OneDrive u Office 365 tendrán completa integración con lo que ofrece Canonical, pero al menos estarán disponibles desde el principio.

Ahora bien, es evidente que Canonical no quiere seguir tomando riesgos innecesarios, por lo que se asoció con el fabricante español BQ para distribuir el teléfono únicamente en algunas regiones de Europa, con la intención de ver la reacción de la gente y dependiendo de la popularidad, extenderse a otras partes del mundo. Esta estrategia tiene sentido si consideramos que el Aquaris E4.5 —el primer smartphone real con Ubuntu Touch— tiene muchas limitaciones; de inicio la pantalla mide 4.5" con apenas una resolución de 540 × 960 pixeles, su procesador es un MediaTek a 1.3GHz, tiene 1 GB en RAM y carece de conectividad LTE.
La clave para el éxito del Aquaris debería estar en el precio, pero en lugar de tomar una postura agresiva, Canonical prefirió ponerle un valor muy alto a su propuesta, al pedir $190 USD a cambio. Sin duda será difícil que compita contra el Moto E o los Lumia de gama baja, aun si Ubuntu Touch ofrece una experiencia de uso muy novedosa. Lo cierto es que al menos Canonical busca alternativas originales, en lugar de clonar el concepto de Android y basarse en un ecosistema de apps.