El FBI cuenta ya con un método para generar una base de datos de tatuajes en criminales o víctimas de desastres naturales y accidentes. El problema es que no es tan inteligente como debería, así que han pensado en utilizar los algoritmos de reconocimiento automático de rostros o huellas dactilares y modificarlos para poder identificar todo tipo de tatuaje.
El sistema de reconocimiento de personas a través de tatuaje tiene un desarrollo avanzado, el último reporte es de 90% de efectividad en 5 pruebas; 3 de ellas fueron exitosas, pero aún no está listo por completo, hay muchos detalles que se deben pulir. Por ejemplo, en las 2 pruebas fallidas el algoritmo no pudo identificar los tatuajes visualmente similares en diferentes personas.
Respecto a los algoritmos adaptados sobre reconocimiento de rostros y otras tecnologías, uno de los investigadores asegura que el desarrollo es todo un reto, ya que los algoritmos recolectan puntos clave de una imagen; en las huellas es el relieve, en el rostro son los ojos o la nariz. Para los tatuajes no hay un estándar definido para lograr un punto de comparación, y ése es el gran reto que deberán vencer.