De acuerdo con la firma de investigación IHS, al desarmar el equipo y analizar sus componentes el costo total de sus partes suma $381 USD. Sony decidió lanzarlo con un precio inicial de $399 USD. En contraste, en el análisis que IHS hizo de PlayStation 3, calculó que el costo de producción en su lanzamiento, en 2006, era de $805 USD, mientras que la compañía asumió las pérdidas al venderlo en $599 USD. En 2009, el PS3 tenía un costo de $299 USD aunque costaba $336 USD fabricarlo.
Entre los componentes más caros se encuentra el microprocesador producido por Advanced Micro Devices, que tiene un costo de $100 USD, mientras que los chips de memoria RAM tienen un precio de $88 USD. Entre las demás piezas se encuentra el disco duro fabricado por Seagate, que cuesta $37 USD; el drive óptico, $28 USD y el control, de $18 USD.
Por supuesto los costos de fabricación no son lo único en lo que Sony invierte, pues a esto se suman la distribución, mercadotecnia y un sin fin de pequeños gastos que elevan el costo total de la consola para la compañía.
Andrew Rassweiler, supervisor del proyecto de desarmado de la consola, comentó que el chip de AMD mide 350 mm², lo que lo convierte en el chip con manufactura de 28 nanómetros con mayores dimensiones que IHS ha visto. "El chip es simplemente gigantesco", dijo Rassweiler "Es casi 3 veces más grande que el más grande que habíamos visto." Esto no necesariamente es bueno, pues entre más amplio es el componente, es más probable que sufra defectos de fabricación, lo que representa un costo extra para Sony porque debe desechar estos chips defectuosos que pueden alcanzar hasta un tercio de la producción total.
Al parecer, Sony sigue con su modelo de negocios en cuanto a consolas se refiere, modelo que se basa en obtener más ganancias de los juegos que de la venta de dispositivos.