
La investigación, realizada en la Universidad de Winnipeg, en Canadá, ha revelado que aquellos estudiantes que declararon enviar más de 100 mensajes de texto por día presentaban una tendencia a ser un 30% menos propensos a llevar “una vida ética, llena de principios”, comparados con aquellos que enviaban 50 mensajes o menos por día.
Además, aquellos que enviaban más mensajes, comenzaron a exhibir rasgos de prejuicios étnicos. La investigación se llevó a cabo tomando en cuenta a 2,300 estudiantes universitarios, que contestaron encuestas referentes a su vida diaria, sus puntos de vista y la cantidad de mensajes enviados. Estos cuestionarios fueron aplicados a estudiantes de psicología de primer semestre y se repitieron por tres años.
El 30% de los estudiantes usaban más de 200 mensajes de texto al día. El 12% superaba los 300 mensajes.
Además, aquellos que usaban más mensajes resultaban ser menos reflexivos y más superficiales.
No se ha encontrado una relación clara y directa del por qué coinciden estos rasgos personales con un alto uso del celular y los textos.