Esta petición no es nada nuevo, ya que el presidente había hecho la misma convocatoria en 2009 en la que delineó los planes para que el gasto nacional, tanto público como privado, alcanzara el 3% del producto interno bruto superando el 2.9% que la nación logró en 1964. Cabe señalar que a diferencia de hace algunas décadas, no existe un objetivo tan definido como "subir un hombre a la Luna", pero es probable que el mandatario recurra a la Era Espacial como una forma de recordar a los ciudadanos de lo que es capaz una nación cuando destina parte sustancial de su presupuesto al avance científico.
En la siguiente gráfica se puede observar una baja en la inversión gubernamental dentro del área de investigación y desarrollo, que alcanzó su cenit en la década de los sesentas y después descendió considerablemente hasta estancarse en la línea del 10%durante 36 años.

La baja del presupuesto se debe en gran parte a que el gobierno estadounidense decidió priorizar gastos en el área de defensa y medicina, a lo que se suma la presión que enfrentan los legisladores de mantener los impuestos en niveles históricamente bajos.
Es importante destacar que mientras las inversiones públicas y privadas de la Unión Americana suman un porcentaje menor al 3% de su producto interno bruto, países como Japón y Corea del Sur se acercan a cifras de 3.5% en el mismo rubro.