Uno de los músicos más creativos de las últimas décadas, tiene que ser Prince. Sus composiciones, amén de marcar la pauta en cuento a lo más innovador, han batido récords y se han creado versiones de parte de muchos de los cantantes más importantes.
Pero el otro lado de Prince es que su neurosis es legendaria. Es comprensible, siempre hay que tener un cierto nivel de control sobre tus creaciones. Pues bien, ese control se ha hecho manifiesto en cuanto a Twitter se refiere.
La disquera fundada por Prince, NPG Records, ha solicitado la remoción de material perteneciente a la firma musical. El argumento de la disquera fue que los clips de video, que después de la notificación dejaron de existir, “contienen grabaciones no autorizadas” y “sincronizaciones no autorizadas” de contenido perteneciente a NGP.
Aparentemente, Twitter recibe este tipo de peticiones con cierta regularidad. Con un servicio de videos es comprensible. Recordemos que es habitual que en sitios como YouTube y DailyMotion aparezcan anuncios de contenido ilegal. Sin embargo, en clips de seis segundos de Vine ¿cuánto se puede filtrar del material de la disquera?
Tal vez sea una medida un poco exagerada, pero seguramente otros sellos discográficos seguirán la tendencia.