El padecimiento afecta a 1 de cada 2200 recién nacidos, de los cuales sólo 10% son casos severos como el de Kaiba, originario de Ohio.
El doctor Glen Green, especializado en otorrinolaringología pediátrica, y Scott Hollister, profesor de ingeniería biomédica y mecánica de la Universidad de Michigan, desarrollaron un dispositivo bioabsorbible para ayudar a solucionar el problema. La forma de construirlo fue mediante una tomografía computarizada de las vías respiratorias del paciente, a partir de ella, fabricar una férula de la vía con la ayuda de una impresora 3D y policaprolactona, un polímero biodegradable. El diseño es similar a la manguera de una aspiradora, pero suficientemente flexible para que sea capaz de expandirse con el crecimiento.

La cirugía para colocar el dispositivo en Kaiba se llevó a cabo en febrero de 2012, en el hospital CS Mott para niños, en la ciudad de Ann Arbor, en Michigan. La férula se cosió alrededor de las vías respiratorias, y sus características le permitirán ampliarse y ayudar al crecimiento natural.
Cuando recién se colocó la férula el niño necesitaba de un sistema de respiración para que lo pulmones se acostumbraran a las nuevas funciones. Después de 7 días se inició el retiro de la ventilación mecánica, y 21 días posteriores del procedimiento la asistencia respiratoria fue retirada por completo y el niño fue dado de alta con una traqueotomía.
A un año de la cirugía, se realizó una endoscopia a Kaiba, la cual mostró la absorción de la férula en el bronquio principal izquierdo. Hasta el momento, la férula no manifiesta problemas imprevistos y los doctores pronostican que la infiltración del objeto se complete en 3 años, con el crecimiento normal de la traquea.
Los doctores Green y Hollister siguen en pruebas de estructuras óseas impresas en 3D, incluidas orejas y nariz, ya que cada vez se utiliza más este sistema en la atención médica para la creación de huesos u órganos. Hace algunos meses se llevó a cabo un trasplante de cráneo en Estados Unidos. El hueso fue realizado en una impresora 3D, en la que estuvo involucrada la compañía de partes biomédicas Oxford Performance Materials.
La impresión en tercera dimensión está cambiando la forma de ver nuestro entorno, tanto en el sector salud como en el diseño, arte e industria automotriz.